Campaña 2026/27: con mejores precios, un año Niño y más tecnología, el productor vuelve a apostar fuerte por el maíz
ROSARIO.- En los pasillos del Congreso de Aapresid el clima de la próxima campaña fue uno de los temas que más se repitió entre productores, técnicos y empresas. Con un maíz que acaba de cerr...
ROSARIO.- En los pasillos del Congreso de Aapresid el clima de la próxima campaña fue uno de los temas que más se repitió entre productores, técnicos y empresas. Con un maíz que acaba de cerrar una cosecha récord, perfiles de suelo recargados y pronósticos que anticipan un año Niño, el optimismo volvió a instalarse en buena parte del sector. Pero, más allá del contexto climático, en la industria observan un cambio más profundo: un productor que dejó de poner el foco en las variables financieras para concentrarse en ganar eficiencia y productividad a través de una mayor incorporación de tecnología.
Ese fue el diagnóstico de Tomás Kirton, gerente de Producto Maíz para Bayer Cono Sur, quien, en diálogo con LA NACION, aseguró que la campaña 2026/27 encuentra al productor mejor posicionado para invertir y con expectativas favorables, aunque todavía enfrenta desafíos vinculados con el contexto internacional y la planificación agronómica.
El indicador clave para no equivocarse con la financiación de los insumos
“Para la próxima campaña veo al productor posicionado para invertir en tecnología”, afirmó. Según explicó, ese escenario comienza a construirse a partir de los resultados de la campaña que está finalizando.
“Estamos cerrando una producción récord, más de un 20% por encima de la campaña anterior, habiendo recuperado toda el área que se había perdido por el complejo de achaparramiento e, inclusive, superando en rindes en más de un 10%”, destacó. Para el ejecutivo, esos resultados permiten proyectar un nuevo ciclo con buenas perspectivas.
A su entender, varios factores comenzaron a alinearse en favor del productor. Si bien recordó que el año arrancó con incertidumbre por los conflictos internacionales y el impacto sobre el precio del petróleo y de los fertilizantes, señaló que el panorama fue mejorando con el correr de los meses, especialmente para los fertilizantes nitrogenados, uno de los principales insumos del cultivo de maíz.
A ese escenario sumó un mercado de granos que, según indicó, presenta valores atractivos para la próxima cosecha. “Cuando vemos precios de commodities, estamos en precios bastante razonables y buenos precios para la cosecha que viene”, sostuvo.
El otro gran factor es el climático. Kirton destacó que hay humedad, que los perfiles llegan muy bien recargados y que los pronósticos de un año Niño alimentan el optimismo. “Los perfiles de suelo en general están llenos y hay perspectivas de tener un año Niño, con abundante agua al menos en estos próximos meses, con lo cual está todo dado para que sea una muy buena campaña”, afirmó.
Ese escenario ya comenzó a reflejarse en las decisiones comerciales. Según explicó, la nueva campaña comercial arrancó con un ritmo superior al esperado y con un productor que prioriza la incorporación de materiales de mayor potencial de rendimiento. “Estamos viendo a un productor que viene a invertir en mejor genética, posicionándose sobre todo en los híbridos con mejor performance, la nueva genética que lanzamos en los últimos años. Eso ya nos da una señal de que el productor está dispuesto a invertir en mejorar la productividad”, señaló.
Para Kirton, detrás de ese comportamiento existe un cambio de paradigma respecto de campañas anteriores. “Hoy el productor está buscando poder ser lo más eficiente en lo productivo, levantar los pisos de rendimiento y alcanzar techos más altos. El negocio pasa por ahí, por ser más eficiente productivamente y producir más por cada unidad de superficie”, explicó.
A su juicio, ese cambio responde a que la rentabilidad depende cada vez más de la capacidad de producir mejor y no tanto de variables financieras que en otros momentos tenían un peso mayor sobre el resultado económico de la empresa agropecuaria.
Sin embargo, detalló que el crecimiento de la producción no vendrá por una expansión del área sembrada, sino por una mejora en los rindes: “No va a venir por incorporar nuevas tierras, principalmente en el corto plazo. Va a tener que venir por tecnología, por invertir más para ser eficientes y lograr mayores rendimientos por hectárea”.
La apuesta para la nueva campañaEl ejecutivo advirtió que un escenario climático favorable también trae nuevos desafíos para el manejo del cultivo. Explicó que un año Niño, con mayores lluvias, obliga a planificar con mucha más anticipación cada una de las tareas agronómicas para evitar pérdidas de productividad: “Muchas veces también nos plantea ciertos desafíos logísticos y operativos”.
En ese sentido, consideró que los productores deberán preparar con tiempo los lotes, mantenerlos libres de malezas, anticipar el manejo de plagas y definir oportunamente las estrategias de fertilización para aprovechar al máximo el potencial productivo de la campaña.
A su entender, ya no alcanza con elegir un buen híbrido. La diferencia estará en la capacidad de integrar todas las decisiones de manejo para lograr la mayor eficiencia posible durante todo el ciclo del cultivo. Ese cambio también se refleja en las demandas que hoy reciben las empresas proveedoras de tecnología: “Hoy el productor ya no pide un producto ni una mejor condición de precio, sino soluciones más integradas con una mirada mucho más de sistema que de producto únicamente”.
Según explicó, por ese motivo su compañía viene desarrollando herramientas que acompañan al productor desde antes de la siembra hasta la cosecha. El objetivo, dijo, es utilizar la información disponible para transformar los datos en decisiones concretas de manejo: “Información hay y mucha, sobra la información; el tema es cómo transformamos esa información en soluciones que tengan impacto en su producción”.
En ese sentido señaló que el primer paso consiste en caracterizar correctamente cada ambiente productivo para luego seleccionar el híbrido más adecuado, definir la densidad de siembra y ajustar el manejo de acuerdo con el potencial de cada lote.
Kirton destacó además el crecimiento que tuvo en los últimos años la incorporación de herramientas digitales por parte de los productores. Como ejemplo mencionó que la plataforma FieldView ya monitorea más de 18 millones de hectáreas y aseguró que la información generada permite respaldar las recomendaciones agronómicas con resultados concretos: “Los que eligieron y sembraron con nuestro híbrido en promedio lograron un incremento de más de 600 kilos por hectárea. Hoy tenemos datos contundentes para poder respaldarlo”.
Por último, el ejecutivo también anunció una de las principales novedades tecnológicas que la empresa presentará durante esta campaña: el lanzamiento de Preceon, su sistema de maíces de baja estatura, desarrollado tras casi una década de investigación: “Después de prácticamente 10 años de trabajo vamos a estar lanzando Preceon”.
Explicó que estos materiales presentan plantas alrededor de un 35% más bajas, una característica que mejora la resistencia al vuelco y al quebrado frente a eventos climáticos adversos y, además, permite ingresar con maquinaria terrestre durante todo el ciclo del cultivo para realizar aplicaciones de fertilizantes, fitosanitarios e incluso implantar cultivos de servicio sin recurrir a aplicaciones aéreas: “Todas las prácticas agronómicas asociadas a esto nos van a permitir también incrementar el rendimiento”.
En una primera etapa, la tecnología será evaluada por un grupo reducido de productores. Según indicó, durante la campaña 2026 participarán unos 20 establecimientos, donde se realizarán ensayos para mostrar el comportamiento de estos materiales antes de avanzar hacia una adopción más amplia.
Así, en la compañía consideran que la próxima campaña ofrece un escenario favorable para el maíz, aunque advierten que el desafío será convertir ese potencial en mayores rindes mediante más tecnología, eficiencia y mejores decisiones de manejo.