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Bodø/Glimt volvió a golpear a Inter en Italia y se metió en los octavos de la Champions League con una serie histórica

Bodø/Glimt consumó otra noche que quedará en los archivos de la Champions League. En el Giuseppe Meazza derrotó por 2-1 a Inter y selló la serie con un contundente 5-2 global, luego del 3-1 co...

Bodø/Glimt volvió a golpear a Inter en Italia y se metió en los octavos de la Champions League con una serie histórica

Bodø/Glimt consumó otra noche que quedará en los archivos de la Champions League. En el Giuseppe Meazza derrotó por 2-1 a Inter y selló la serie con un contundente 5-2 global, luego del 3-1 co...

Bodø/Glimt consumó otra noche que quedará en los archivos de la Champions League. En el Giuseppe Meazza derrotó por 2-1 a Inter y selló la serie con un contundente 5-2 global, luego del 3-1 conseguido en el Ártico. El conjunto noruego, convertido en el gran “matagigantes” del torneo, no solo eliminó al último finalista, sino que profundizó la crisis deportiva de un conjunto italiano que terminó desorientado y sin respuestas.

El equipo, casi completo por noruegos, dirigido por Kjetil Knutsen, volvió a imponer su identidad aun en territorio hostil. “Tribuna, estrellas de Inter y la historia del fútbol trabajaron contra Bodø/Glimt”, describió un artículo de Aftenposten. “Inter tiene sangre azul y esta arena es uno de los palacios del fútbol”. Aun así, el conjunto noruego resistió lo que el cronista definió como “una lucha defensiva de lo más heroico”.

En el segundo tiempo llegaron los goles. Abrió el marcador Jens Petter Hauge tras una acción que expuso la fragilidad defensiva local: Manuel Akanji, vendado en la cabeza, perdió una pelota insólita ante Ole Blomberg, que asistió a Hauge para el 1-0. El atacante, decisivo también en la ida, volvió a lastimar con oportunismo y precisión.

Inter quedó obligado a remontar una diferencia aún mayor, pero el golpe definitivo llegó 14 minutos después. Hakon Evjen recibió un pase filtrado de Hauge a espaldas de la defensa, controló con categoría y definió cruzado, inatajable. Fue el 2-0 y la confirmación de que el plan noruego no se limitaba a resistir: atacó con convicción y eficacia.

En Noruega, la prensa definió la victoria como “la noche más grande del fútbol de clubes noruego”. El comentarista Daniel Røed-Johansen, de Aftenposten, escribió: “Fue el boxeador que recibe golpe tras golpe, pero se niega a caer”. Y añadió una imagen elocuente: “Cuando Hakon Evjen marcó el 2-0, un periodista italiano se levantó en la tribuna. Aplaudió hacia los colegas noruegos. Luego se fue”.

El descuento de Alessandro Bastoni abrió una polémica. Tras un rebote en el área, el defensor empujó la pelota y la acción dejó dudas sobre si había traspasado la línea. El reloj del árbitro español, Alejandro José Hernández Hernández, vibró para convalidar el tanto y el 2-1 subió al marcador. No alteró el rumbo de la eliminatoria. Bodø/Glimt sostuvo la ventaja con orden táctico y una serenidad que contrastó con la ansiedad del local.

Lo mejor del triunfo noruego

La eliminación adquiere una dimensión mayor si se observa el recorrido reciente del conjunto noruego. Con este triunfo encadenó cuatro triunfos consecutivos frente a representantes de las cinco grandes ligas europeas. El último club ajeno a ese grupo que logró semejante marca fue Ajax en 1971, el equipo de Johan Cruyff que inauguró una era. El dato no solo instala a Bodø/Glimt como el primer equipo del país escandinavo en dejar en el camino a una potencia en una serie eliminatoria, sino que lo inscribe en una línea histórica impensada para una institución asentada por encima del Círculo Polar Ártico.

Para la prensa noruega, el impacto trasciende lo deportivo. “Esto es el antídoto contra el triste desarrollo del fútbol”, sostuvo una nota de Aftenposten. “La comunidad de Glimt vence a las estrellas”. En un continente dominado por presupuestos multimillonarios, el equipo del Ártico aparece como una excepción incómoda.

En la vereda opuesta, Inter exhibió síntomas de agotamiento. Sin claridad colectiva y con fallas individuales determinantes, el equipo italiano quedó expuesto en su propio estadio. La caída alimenta versiones sobre un posible cambio de rumbo en el banco, donde el rumano Cristian Chivu sería reemplazado por Diego Simeone, un nombre que comenzó a circular como alternativa para encabezar una reconstrucción. Por ahora son especulaciones, pero el golpe deportivo abre interrogantes inevitables.

La serie también quedó marcada por la baja de Lautaro Martínez. El delantero argentino no integró la convocatoria por una distensión en el sóleo de la pierna izquierda, sufrida en el encuentro de ida. El capitán había abandonado aquel partido con una molestia muscular y los estudios posteriores confirmaron la lesión, con un tiempo estimado de recuperación de tres a cuatro semanas.

Sin su referente ofensivo, Inter perdió peso en el área y liderazgo en los momentos decisivos. Marcus Thuram ocupó su lugar, pero el equipo no logró suplir la influencia del atacante nacido en Bahía Blanca. La ausencia del argentino se sintió en una noche que exigía contundencia y carácter.

Bodø/Glimt, en cambio, reafirmó un proyecto que privilegia el funcionamiento colectivo por encima de las individualidades. En un estadio histórico y ante un rival acostumbrado a estas instancias, el club noruego mostró personalidad para controlar los tiempos y aprovechar cada error ajeno. No se trató de una sorpresa aislada, sino de la confirmación de un proceso sostenido.

El sorteo del próximo viernes definirá si su próximo rival será Manchester City o Sporting de Lisboa. Cualquiera de los dos representa un nuevo desafío de máxima exigencia, aunque al equipo de Pep Guardiola ya supo ganarle en esta Champions. A esta altura, ya nadie puede considerarlo un invitado ocasional.

“Incluso si las historias de cuento se vuelven más difíciles por las diferencias económicas, deben ser posibles”, escribió la prensa noruega. Desde el extremo norte de Europa, Bodø/Glimt volvió a recordarlo. Y en Milán, potencia histórica del continente, que acumulaba 14 partidos sin derrotas en la liga que lo tiene puntero con 10 puntos de ventaja sobre el escolta, esa advertencia se convirtió en realidad. “Potencia futbolística Italia es humillada por la pequeña Noruega y el diminuto Bodø”, publicaron tras el partido los medios escandinavos.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/bodoglimt-volvio-a-golpear-a-inter-en-italia-y-se-metio-en-los-octavos-de-la-champions-league-con-nid24022026/

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