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Argentina golea y respeta a sus rivales como la AFA no lo hace con los amistosos que programa

Aunque hace unos pocos meses abdicó del trono de campeón del mundo, esta selección no necesita oposiciones tan endebles como la de Burkina Faso para reforzar la autoestima. No hace falta que se ...

Argentina golea y respeta a sus rivales como la AFA no lo hace con los amistosos que programa

Aunque hace unos pocos meses abdicó del trono de campeón del mundo, esta selección no necesita oposiciones tan endebles como la de Burkina Faso para reforzar la autoestima. No hace falta que se ...

Aunque hace unos pocos meses abdicó del trono de campeón del mundo, esta selección no necesita oposiciones tan endebles como la de Burkina Faso para reforzar la autoestima. No hace falta que se crea lo que es, algo largamente demostrado desde hace cinco años. El equipo de Scaloni es muy consciente de sus fortalezas, inclusive en una etapa en la que asoma una renovación y podría haber lugar a algunas incógnitas. De por sí, el conjunto africano, aun con su formación principal y haciendo un viaje transoceánico en las condiciones que requiere el fútbol de elite, está varios escalones por debajo de la Argentina. Si a eso se le suma que, por problemas de la organización, vino un combinado Sub 23, aterrizado en Ezeiza menos de cinco horas antes del amistoso tras estar casi 12 horas arriba de un avión, es fácil concluir que el partido rozó el despropósito.

Esta selección se ganó el afecto de la gente por su seriedad, porque nunca subestima un compromiso. La que subestima a la selección es la AFA con su desaprensión para establecer un calendario de partidos acorde con el prestigio que se construyó durante el ciclo de Scaloni. Difícil elevar la cotización de un equipo contra un adversario absolutamente devaluado. Si la envergadura del rival es un parámetro para valorar una producción, esta previsible goleada de la Argentina a Burkina Faso dice bien poco.

El Monumental estuvo cubierto nada más que en un 50 por ciento, asistencia inflada con mucho protocolo y reparto sin costo. La escasa afluencia deja otra enseñanza: sin Messi, la gente va a responder de manera masiva cuando el partido lo amerite. Y el de anoche estuvo lejísimo de ser convocante.

A diferencia de la AFA, la selección no se tomó el partido a la ligera. Scaloni mantuvo la base que había goleado a Bolivia, solo hizo dos cambios en la formación titular: Enzo Fernández, que cumplió la suspensión, por Palacios y Medina por Vega. Alcanzó el primer cuarto de hora para confirmar que se trataba de un simulacro de partido por la absoluta falta de equivalencias. A los 11 minutos, la Argentina ya ganaba 3-0. A los dos, una llegada al fondo de Giay -ante Bolivia se había proyectado poco y sin profundidad- fue cortada por un violento cruce de Diallo. En esa acción se ponía en evidencia otro riesgo: que Burkina Faso, viéndose ampliamente superada, fuera a cada pelota dividida con la pierna arriba y los tapones de punta. Un rato más tarde, Mac Allister se llevó otro tarascón en forma de patada.

Si alguien iba a tener una noche ajetreada era el arquero Razak Guira, que a sus hijos les contará que pocas veces en su carrera se vio ante un asedio ofensivo semejante. Guira, que en los amplísimos registros de Transfermakrt no tiene ningún dato como guardavalla de Vitese, empezó a hacerse conocido al taparle el penal a Lautaro Martínez, que tomó el despeje para poner el 1-0. Descorchado tempranamente el triunfo, la borrachera de la goleada estaba asegurada.

Como los análisis futbolísticos quedaban seriamente condicionados por la endeblez africana, lo que restaba era acumular datos, engordar estadísticas en un amistoso que la AFA insiste para que cuente como clase A para los estándares de la FIFA, pese a los 11 cambios permitidos por equipo y la categoría Sub 23 del los africanos. En cualquier caso, el Toro Martínez llegó a los 42 goles, todos en la era Scaloni, y alcanzó al Kun Agüero en el tercer puesto de los máximos anotadores históricos.

El mejor Julián Alvarez habría hecho no menos de tres o cuatro goles en los 45 minutos que estuvo en la cancha. Pero, entre varias definiciones imprecisas, tuvo que conformarse con uno, que le sirvió para volver a marcar desde el que le hizo a Suiza en el Mundial. Entremedio pasó por una tempestuosa relación con el Atlético de Madrid, de la que todavía no emergió del todo. Por si faltaba alguna constancia más de las limitaciones de Burkina Faso, el 2-0 llegó por un gol en contra.

Fue el primer gol para Gianluca Prestianni, uno de los que busca hacerse un hueco de manera continua en las convocatorias, un lugar que sigue ganándose Nicolás Paz, que también anotó y se mostró muy implicado, activo. Y también convirtió por primera vez Franco Mastantuono -por poco no fueron dos con un tiro libre-, que ingresó en el segundo tiempo en una posición más centrada, como un doble enganche con Enzo Fernández.

Si es por novedades, también estuvieron los debuts de Tomás Palacios, Matías Soulé y Santiago Castro. Si habrá sido de aliviado el ensayo que Scaloni se dio el lujo de reemplazar a los dos laterales (Giay y Medina) con Giuliano Simeone (gol de cabeza en el descuento tras asistencia de Barco) y Nicolás González. Los defensores estaban de más, y ni hablar de Dibu Martínez, que recién a los 24 minutos del segundo tiempo se dejó caer hacia un costado para atrapar un débil remate.

Veinticuatro horas después de los dos golazos con Boca ante Unión, Leonel Flores entró en la segunda etapa para agitar la banda izquierda con su atrevimiento. Debe ser para el Guinness que un futbolista juegue un día para su club y al siguiente para la selección, si bien entre dos partidos completó 75 minutos. Y todo con 19 años. Pide cancha y también sanos consejos para que esta fulgurante aparición no le quite los pies del piso.

Como si fuera una práctica en Ezeiza, Scaloni hizo once cambios. Una alineación distinta a la que empezó. Y con Rulli de capitán cuando sustituyó a Dibu. Sin dejar de ser seria, la selección también se terminó aburriendo de su incontestable supremacía (30 remates). O no quiso que la goleada alcanzara cifras humillantes, se apiadó de Burkina Faso. No hubo excesos ni adornos irreverentes con la pelota. El próximo rival será Benín (93° en el ranking FIFA), el martes, también en el Monumental, cuando solo importará que Messi tenga la despedida que se merece.

El resumen de Argentina 7 - Burkina Faso 0

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/argentina-golea-y-respeta-a-sus-rivales-como-la-afa-no-lo-hace-con-los-amistosos-que-programa-nid03102026/

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