Antonio Llambías, diseñador: “Cuando dejás de buscar cómo te gustaría vivir, es cuando tu alma está siendo arrebatada”
A la hora de comenzar a diseñar un espacio, ya sea parte del hogar o de una oficina, lo clásico es tomar inspiración de redes sociales. Esto genera que muchas veces una persona entre a un espaci...
A la hora de comenzar a diseñar un espacio, ya sea parte del hogar o de una oficina, lo clásico es tomar inspiración de redes sociales. Esto genera que muchas veces una persona entre a un espacio y que el entorno le haga acordar a un lugar que ya visitó.
En diálogo con LA NACION, Antonio Llambías, diseñador de interiores y creador de Valuarte, reflexionó sobre la importancia de recuperar la identidad en los ambientes y explicó por qué considera que el diseño debe comenzar por conocer a las personas, antes que por elegir muebles o seguir una tendencia.
“Creo que, por la época en la que vivimos, existe una estandarización de la vida a la que aspira la gente y, por ende, los espacios se ven estandarizados. La gente primero observa cómo vive su vecino y, en base a eso, plantea su vida y sus espacios. Esto crea una homogeneización en los interiores, una sobrefuncionalidad y, por ende, una pasteurización de los mismos”, analizó el especialista.
Para el diseñador, el problema no está en utilizar las redes sociales como herramienta de inspiración, sino en el momento en que esas referencias dejan de ser ideas y se convierten en modelos de vida que las personas intentan reproducir.
“En primer lugar, hay que saber dónde buscar y esa es responsabilidad de cada uno. En segundo lugar, y volviendo a lo previamente mencionado, hay que entender que las redes sirven para recurrir a ideas, inspiraciones o recursos técnicos. Existe una fina línea que muchas veces es difícil de identificar, donde dicha búsqueda se tergiversa y, sin entender bien cómo, todo se vuelve aspiracional. Ese es el momento exacto en que tu alma está siendo arrebatada. Dejaste de buscar cómo te gustaría vivir a vos para querer encarnarte en otra persona”, remarcó.
Las tres claves para diseñar una casa con personalidadFrente a la repetición de estilos y tendencias, Antonio Llambías propone pensar el diseño de interiores como un proceso que comienza mucho antes de seleccionar los objetos decorativos. A partir de su experiencia, el diseñador identificó tres etapas fundamentales para crear ambientes que combinen funcionalidad, creatividad e identidad personal.
1. Conocer a la persona que va a habitar el espacioEl primer paso consiste en comprender los hábitos, gustos y necesidades de quienes utilizarán el ambiente. “La primera es conocer y entender al cliente. Esta es la base de todo proyecto. Entender sus gustos, sus mañas, su lógica y su ilógica también”, explicó.
En ese sentido, destacó la importancia de conversar y compartir tiempo con cada persona para comprender cómo se percibe a sí misma y cómo se relaciona con su entorno.
2. Trabajar sobre la distribución y animarse a romper las reglasUna vez identificadas las necesidades, comienza la etapa técnica del proyecto. Allí se analizan los planos, las dimensiones y la organización del espacio para encontrar una distribución coherente con la propuesta inicial. Sin embargo, el especialista considera que la funcionalidad no debería convertirse en una limitación para la creatividad.
“Es acá donde uno debe hacer que las cosas tengan sentido. Las cosas que no tienen sentido tienen que tener sentido de estar, es decir, coquetear con el absurdo”, señaló. A partir de esa idea, se definen materiales, texturas, proporciones y dimensiones que acompañen el concepto general del ambiente.
3. Elegir objetos que cuenten una historiaLa última etapa está vinculada con la selección de muebles, piezas decorativas y objetos que terminan de construir la identidad del lugar. Para Llambias, el secreto no está en comprar elementos que pertenezcan a una misma colección o estilo, sino en encontrar un equilibrio entre piezas de diferentes épocas, materiales y tamaños.
“Siento que un espacio debe ser aquel donde todo esto se encuentra balanceado, y cuando uno entra puede ver una conversación amena entre las distintas piezas, generando un acuerdo auténtico entre el rol que ocupa cada una y potenciándose entre ellas”, concluyó e invitó a más personas a buscar formas y colores que ayuden a realmente habitar los espacios.