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A seis años del asesinato de Báez Sosa, se repiten las peleas fuera de boliches y se suman dos muertes en 40 días

A seis años del asesinato de Fernando Báez Sosa poco parece haber cambiado en las salidas nocturnas, especialmente en la temporada de verano. Las imágenes de la mortal agresión al joven en Vill...

A seis años del asesinato de Báez Sosa, se repiten las peleas fuera de boliches y se suman dos muertes en 40 días

A seis años del asesinato de Fernando Báez Sosa poco parece haber cambiado en las salidas nocturnas, especialmente en la temporada de verano. Las imágenes de la mortal agresión al joven en Vill...

A seis años del asesinato de Fernando Báez Sosa poco parece haber cambiado en las salidas nocturnas, especialmente en la temporada de verano. Las imágenes de la mortal agresión al joven en Villa Gesell durante la madrugada del 18 de enero de 2020 golpearon a la sociedad y, por un tiempo, las trifulcas en los alrededores de boliches parecían estar controladas. En los últimos meses quedó en claro que las peleas callejeras no solo son un riesgo latente, sino que derivan en muertes al igual que lo ocurrido con ese muchacho de 18 años, cuyo homicidio a manos de una patota de chicos de su edad conmovió a todos. Ahora, las alarmas se encendieron nuevamente, ya que en un lapso de 40 días se registraron dos asesinatos de similares características.

Lucas Nahuel Larroque, de 30 años, falleció el domingo pasado como consecuencia de una gresca al salir del club Momentos de la localidad de Batán, en el sur de Mar del Plata.

Según el relato de testigos y videos difundidos en redes sociales, Larroque intentaba separar una pelea entre mujeres cuando recibió un golpe en la cabeza que lo hizo caer contra la acera. Desvanecido en el suelo, le propinaron una patada en la cabeza que le provocó la muerte cerebral. El acusado, de 18 años, que fue captado en video en el momento de la patada, se encuentra detenido.

Una patada en la cabeza también fue el golpe final que terminó con la vida de Báez Sosa. Por ese homicidio en Villa Gesell fueron condenados a prisión perpetua Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Luciano Pertossi, Enzo Comelli y Matías Benicelli, mientras que Blas Cinalli, Lucas Pertossi y Ayrton Viollaz recibieron penas de 15 años. Pese a la difusión del caso y a la magnitud de las condenas, se repitió esa secuencia mortal en salidas nocturnas.

A partir de aquel antecedente, la sociedad argentina tomó conciencia de la brutalidad que pueden alcanzar las peleas en los momentos que se supone son de esparcimiento. Sin embargo, a poco más de seis años del incidente, los casos se siguieron repitiendo en mayor o menor escala.

La consignada muerte de Larroque no fue un caso aislado, sino otro ejemplo de la violencia desenfrenada que se repite en muchas noches en las inmediaciones de locales bailables.

El lunes 29 de diciembre por la madrugada, Alan Ismael Bordón, de 20 años, fue golpeado ferozmente por una patota luego de haber tenido una pelea en el boliche Tropitango, ubicado en la localidad de El Talar. Producto de la agresión, Bordón sufrió una fractura de cráneo con hemorragia, que lo llevaría a perder la vida luego de semanas de agonía.

La secuencia comenzó a las 5 de ese lunes 29 de diciembre, cuando Bordón y dos amigos fueron echados por personal de seguridad luego de participar de una riña con otro grupo de jóvenes. En la puerta del boliche se retomaron las hostilidades. Los tres jóvenes, superados en número, echaron a correr.

Intentando despistar a sus perseguidores, que los seguían en dos autos, se metieron en un descampado en Perú y Vivaldi. En ese terreno es donde alcanzaron a Bordón, mientras que sus amigos lograron escapar. “Es ahí donde lo tumbaron y empezaron a pegarle en el piso. Él era grandote, tuvieron que pegarle de a muchos para que quede como lo dejaron”, expresaron a LA NACION familiares de la víctima.

Bordón alcanzó a contarle a sus familiares que cuando estaba tirado en el suelo oyó a alguien decir “metele un tiro”. Fue entonces que fingió estar muerto y consiguió engañar a sus agresores, quienes se marcharon al poco tiempo.

Tras volver a su casa, acudió a una sala de primeros auxilios, donde le dieron una inyección para la inflamación y lo mandaron a su casa. La madre de Alan, Romina Bordón, lo llevó entonces al Hospital General de Pacheco luego de encontrarlo “llorando del dolor” y “no pudiendo hablar”.

Fue en el hospital donde se enteraron de la gravedad de su estado. “El doctor nos dijo que le pegaron con un objeto contundente y con eso le rompieron el cráneo”, contaron sus familiares. Su caso tiene coincidencia fatales con relación al homicidio de Báez Sosa. Bordón fue sometido a un coma inducido y falleció el 18 de enero, en el sexto aniversario de la muerte en Villa Gesell.

Era el mayor de cinco hijos, tres varones y dos mujeres. “Todos estamos mal, pero a sus hermanos les está tocando lo peor. Ellos eran muy unidos, más que nada los varones de 13 y 19 años”, lamentaron sus familiares.

Riña en Tafí del Valle

Así como sucedió en el caso de Bordón, donde un conflicto iniciado puertas adentro de un boliche continuó en las afueras, existen otros casos donde la agresión no se desactiva del todo y el personal de seguridad se limita a contener la violencia dentro del recinto.

El 29 de enero en el boliche de La Kañada de Tafí del Valle, provincia de Tucumán, otra pelea tuvo lugar a la salida de una fiesta. Patricio Ledezma, de 19 años, sufrió golpes y heridas atribuidos al accionar de una patota.

Luego de una primera discusión dentro del establecimiento, sus agresores habrían esperado a que la víctima saliese del boliche para tender una emboscada. El abogado de ese joven, José María Molina, indicó a LA NACION que Ledezma y un amigo fueron perseguidos por al menos cinco atacantes. En la corrida, uno de los agresores le habría hecho una zancadilla, provocando su caída a una zanja, en donde le golpearon repetidas veces.

“Patricio sufrió una hemorragia en un ojo, la pérdida de piezas dentales, heridas cortantes en la espalda y hematomas varios. También, como consecuencia de los golpes, le dislocaron los dos hombros” informó Molina.

Por el momento hay dos acusados de participar de la agresión, que fueron identificados por fuentes policiales como Santiago Bagne, de 18 años, y Máximo Carreras, de 19. Se encuentran con prisión preventiva alojados en la cárcel provincial Benjamín Paz.

🔷 Serán alojados en la Unidad N° 6, bajo estricta custodia y resguardo del personal penitenciario, para cumplir prisión preventiva por 30 días dispuesta por la Justicia.@MinSegTuc #Tucuman https://t.co/Zf69v59kTV

— Gobierno de Tucumán (@GobiernoTucuman) February 5, 2026

Esa agresión tuvo fuerte repercusión en Tucumán, donde incluso el gobernador Osvaldo Jaldo se refirió al caso: “Estas veinte personas que han atacado en manada a este pobre joven, realmente son cobardes. Yo diría que casi se convierten en asesinos”.

La madre de Santiago Bagne, Marisa Gómez, cuestionó ante LA NACION la decisión del juez en primera instancia de dictar la prisión preventiva de su hijo. “Santiago fue detenido porque se lo ve en un video separando a alguien”, contó Gómez. El jueves pasado se realizó una marcha en Concepción, ciudad de donde son Bagne y Carreras, en reclamo del esclarecimiento del caso.

Pelea grupal en Ostende

Otra situación de violencia se vivió en la noche del pasado 12 de enero en Ostende, localidad balnearia que integra el partido de Pinamar, donde tuvo lugar otra riña entre dos grupos de jóvenes. Se dirigían a Boutique, un boliche en la costa, cuando empezó la pelea. Tres integrantes del Uru Cure Rugby Club de Río Cuarto, dos jóvenes de 18 años y un menor de 17, fueron demorados bajo la acusación de golpear a tres jóvenes santafesinos.

Fuentes judiciales informaron a LA NACION que los dos grupos alquilaban en el mismo complejo. “Un grupo jugaba al rugby, el otro no. Vivían en un dúplex, prácticamente se encontraban pegados. Comieron un asado juntos”.

“Salieron juntos para un local bailable. Una discusión sin sentido por el pelo de uno ocasionó una pelea entre dos chicos, uno de cada grupo, lo que terminó después en una gresca mucho más grande”, explicaron las fuentes.

El grupo de los cordobeses, cerca de veinte jóvenes, se separó de los santafesinos, caminó una cuadra y volvió a la carga con mayor fiereza. La riña dejó como saldo tres heridos leves, uno de los cuales perdió el conocimiento.

La policía logró identificar a los tres que, supuestamente, más habían participado en la trifulca. Si bien no poseían antecedentes penales, sí tenían peleas registradas en la localidad de Córdoba en la que residen. El juez de Garantías los excarceló en primera instancia y la causa se encuentra en trámite.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/seguridad/a-seis-anos-del-asesinato-de-baez-sosa-se-repiten-las-peleas-fuera-de-boliches-y-se-suman-dos-nid14022026/

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